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marzo 29, 2011

A veces los sueños se cumplen. El que durante mucho tiempo ha sido el mío ahora se hace realidad. En breve volaré sobre el Atlántico, hacia la Gran Manzana, donde permaneceré los tres próximos años haciendo frente a un reto laboral que me entusiassma y me rejuvenece. Si todo va como debe, el tiempo de estancia allí podría alargarse a cinco o seis años. Eso ya sería el sueño del sueño.

Este último mes ha sido una locura de preparativos, es por ello  por lo que tengo ciertamente abandonada esta página que con tantas ganas abrí. Espero poder retomarla con más asiduidad en cuanto me asiente en mi nueva vida.

Pero mientras tanto, mis queridos amigos, permitanme el exceso y el atrevimiento de darles un consejo: vivan la vida, bébansela a tragos. No se conformen, luchen por sus sueños, luchen por aquello que creen que les va a hacer realmente felices. No es mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer. Como me dijo una amiga: el que no se arriesga no pierde pero tampoco gana. 

La vida hay que vivirla, no verla pasar. Si lo que tienen es lo que quieren y desean, bien… si no es así ¿qué tienen que perder?

Que cuando dentro de muchos años miren hacia atrás y vean lo que ha sido su vida no se den cuenta de que se quedaron con menos de lo que merecían. Que no se arrepientan de no haber tomado decisiones. Que no lleguen al final de su vida habiéndose quedado con las ganas.

Me voy como tantas otras veces del tema y el tema de este blog era básicamente el sexo. Así que sólo decirles: Follen mucho y sobre todo follen bien.  Está demostrado que el sexo es altamente beneficioso para la salud.

Gracias por su amable acogida.

Follar o echar un polvo

marzo 7, 2011

El sexo con mi mujer durante mi matrimonio era malo: escaso, convencional y aburrido. Podían pasar meses sin que echáramos un polvo. Porque eso era lo que hacíamos, echar polvos. Con ella no follaba. Yo por follar entiendo otra cosa y creo que ustedes, mis lectores, sabrán a qué me refiero.

Mi mujer no era una persona especialmente activa sexualmente y aún menos imaginativa. Eso sumado a que ella  no me provocaba ningún tipo de  morbo, ni pasión, ni despertaba mi parte más “pervertida” terminó convirtiendo mi vida sexual en una obligación esporádica. Y esa fue una de las cuestiones que más dañó mi relación con aquella buena mujer.

Son muchos los matrimonios cuya vida sexual se reduce  a un polvo de vez en cuando. Hay hombres y mujeres  poco exigentes sexualmente hablando y que pueden prescindir de una vida carente de erotismo y sexualidad y que se conforman con cada vez menos.Yo ahora soy incapaz de concebir una relación estable sin sexo, sin buen sexo… Necesito llenar mi vida de sensualidad, erotismo, morbo.

 Y ustedes mis estimados amigos: ¿qué importancia le dan al sexo en una relación? ¿Es para ustedes prescindible o es necesario?

¿Es su vida sexual plena? ¿Es como ustedes quieren que sea? ¿Necesitan algo más? Por supuesto no espero ni muchísimo menos que respondan a estas preguntas. Sí que espero que al contestárselas a sí mismos una sonrisa se dibuje en su rostro.

Fotos de Santillo.

A tu espalda

febrero 22, 2011

En las relaciones sexuales es necesario innovar y no cerrarse nunca a nada. Pero tengo mis preferencias.

Fotos: Santillo.

Con o sin

febrero 20, 2011

Es fácil el sexo sin amor.

No es posible el amor sin sexo.

Fantasía

febrero 14, 2011

 

Yo era de los que pensaban que la fantasía sexual más recurrente en las mujeres era la de estar con otra mujer, pero me dicen que eso no deja de ser otra fantasía masculina más.

El tamaño importa

febrero 11, 2011
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A madame Fiebre no le gusta esta entrada. Lo entiendo, y comprendo también que mucha gente piense que soy poco correcto o incluso un maleducado. Pero hace mucho tiempo que no hago o dejo de hacer cosas por el hecho de que estén más o menos bien vistas. 

Soy de los que piensan que no todas las mujeres tienen algo: 

Otras, en cambio, lo tienen todo:

 Las mujeres me gustan M o S.

Fotos de Santillo.

Fellatĭo

febrero 3, 2011

 

No puedo negar que me produce una especial excitación ver a una sensual mujer tragándose mi semen mientras me mira fijamente.

Cualquier mujer es capaz de realizar una felación. No todas son capaces de hacer una buena. Muy pocas hacen de ello un verdadero arte…

Recuerdo una en especial…

Sólo para mí

enero 27, 2011
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Que ya no practique el ciber- sexo no significa que no disfrute sólo mirando.

Eso sí, sin frías y frustrantes pantallas de por medio.

Me gusta y me resulta tremendamente excitante ver a una sensual mujer tocándose para mí.

A veces soy yo quien dirige la situación: yo digo qué tiene ella que  hacer, cómo y cuándo. En otras ocasiones sólo miro…

Fotos de Santillo.

Más de mí…

enero 21, 2011
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Creo que abrí esta página personal con la intención de hablar de mis gustos, pero tras encontrar la foto que pueden ver más abajo sentí la necesidad de hablar de mí.

Tras perder al amor de mi vida caí en una profunda depresión; tan profunda que pensé que me llevaría a la tumba. Pero conseguí salir.

Conocí a una buena mujer y, huyendo de mi pesada soledad, me casé con ella. Fue mi clavo ardiendo. La quise mucho, aún la quiero, pero nunca la amé. No estaba enamorado de ella y ni sentía por su cuerpo el más leve deseo sexual. Tampoco compartíamos intereses; pero no me malinterpreten, no fui infeliz a su lado. Era una buena chica que me cuidaba y que me dio la tranquilidad y la paz que en aquel momento necesitaba.  Pero no puedo evitar pensar que la utilicé y aún hoy, varios años después, no me he perdonado. Me consuela saber, que a pesar de todo, la hice feliz.  Ahora lo es con un hombre que la merece más que yo. Infinitamente más que yo.

Durante aquellos años de “feliz” matrimonio descubrí el ciber sexo. ¿Quién no lo ha practicado alguna vez?. Ante la falta de buen sexo real busqué alternativas. Descubrí que había  muchas mujeres solitarias necesitadas de algún tipo de relación aunque fuera tras una cámara de ordenador. Me di cuenta de que mi vida y mis circunstancias eran de lo más común.

Y le cogí el gusto. Llegué a un punto en el que  aprovechaba cualquier minuto de soledad para instalarme ante el pc y buscar compañía femenina.  Incluso, con la excusa de un exceso de trabajo, llegué a hacer cosas tan absurdas y ridículas como a alargar mis jornadas en el despacho para seguir enganchado en el MSN, atrasando así mi llegada a casa. El ciber sexo se convirtió en mi forma de pasar las solitarias noches en las que mi mujer hacía guardias. Llegué a agradecer quedarme solo. Por supuesto no con todas mantenía relaciones sexuales, con otras llenaba el hueco intelecutal que se abría entre los intereses de mi mujer (básicamente domésticos además de algún cotilleo)  y los míos

Rubias, morenas, gordas, delgadas, nacionales y extranjeras pasaron por mi cámara web.  Algunas asiduamente, otras de forma esporádica. Con alguna establecí una especie de relación paralela, algo así como una amante (ciber-amante)  formal. Las prefería casadas; conllevaban relaciones menos problemáticas. Ellas, al igual que yo, evitaban cualquier complicación sentimental. Porque no quería correr el peligro de enamorarme de alguien irreal.

Hasta que un día,  agarrado a mi verga, tumbado en mi cama ante el ordenador y viendo a una bella mujer metiendo sus dedos en un precioso coño depilado me di cuenta de lo patético de mi vida. No podía tocar su seguro suave piel, no podía jugar con sus preciosos pezones en mi boca, ni sentir su calidez, ni beber su humedad. No podía sentir su olor, algo tan importante para  mí. El único olor que me llegaba era el de mi propio semen chorreando por mi mano. Me invadió una profunda tristeza. ¿Eso era lo que quería? ¿Esa era la vida que deseaba? ¿Así iba a pasar el resto de mis días? Los chat yel MSN, es decir mi vida virtual, se habían convertido en algo más real que mi propia realidad. Me sentí como un farsante, mi vida entera no era más que una farsa tragicómica.

Borré aquella cuenta de correo repleta de contactos femeninos y cerré el pc decidido a vivir mi vida como de verdad me hubiera gustado. Como de verdad quería hacerlo. Me lo debía a mí mismo.

Tomé decisiones muy difíciles y duras. Y me  liberé. Y comencé una nueva vida… Pero esa ya es otra historia.

La verdad es que espero que esto me sirva de catarsis, que sea una forma de expiar mis pecados. Que me sirva también para ser capaz de perdonarme a mí mismo.

Empezamos.

enero 18, 2011

Soy un concienzudo inconsciente. Pervertido, libertino. Libre.

Me gustan las mujeres por encima de todo. Pervertidas, sensuales, sexuales. Amantes del amor. Cultas, sensibles, con las que mantener interesantes conversaciones sobre el aquí y el allá; sobre el arte,  la cultura,  la literatura,  la historia,  la arquitectura, la música, la filosofía, la física, el universo.

Y me gusta hablar con ellas de sexo, de pasiones y perversiones. Y practicar. Practicar mucho…

¡Empiezo! No sé cuanto duraré.

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